Boromir

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Personaje de El señor de los anillos (1954) de J.R.R.Tolkien. Boromir nació en 2798 de la Tercera Edad del Sol, es hijo mayor y preferido de Denethor II, el Senescal Regente de Gondor y de Finduilas, hija del principe Adrahil de Dol Amroth. Como primogénito de la Casa de los Senescales, era Capitán de la Torre Blanca y portaba el Cuerno de Voronwë.

 


Advertencia: SPOILER

Esta sección contiene detalles de la trama y el argumento de la obra.


 

Capitán de valor sin tacha, su ardor y coraje mantuvieron a raya al Enemigo durante mucho tiempo. Sin embargo, se pervirtió por la influencia maligna del Anillo único, intentado arrebatárselo por la fuerza a Frodo Bolsón.

Purgó esa falta defendiendo a los hobbits Pippin y Merry del ataque de muchos orcos y Uruk Hai, en el que murió. Su cadáver fue depositado en una canoa por Aragorn, Legolas y Gimli, y ésta fue botada en la corriente del río Anduin. La Leyenda dice que, tras cruzar la Cataratas del Rauros y Gondor, llegó al Gran Mar.

Tabla de contenidos

Vida de Boromir previa a los hechos de El Señor de los Anillos

Desde joven destacó en el uso de las armas y en la destreza guerrera, lo que lo llevó a ser el hijo predilecto de su padre. De caracter fuerte y orgulloso, siempre tuvo el deseo de devolver a Gondor el antiguo esplendor. Además no entendía cómo su familia no superaraba la tradición, convirtiéndose los Senescales Regentes en Reyes, puesto que para él era improbable que existiera el verdadero "heredero de Isildur". Este pensamiento acentuó aun más su orgullo y fue una guía para todos los actos de su vida.

En el año 3018 de la Tercera Edad dirigió la defensa de la costa occidental del Anduin del ataque de los ejércitos de Mordor, dirigidos por el Rey Brujo de Angmar. Junto a su hermano Faramir contraataca a las fuerzas orcas que acababan de conquistar Osgiliath. En la batalla logra hacer que los orcos se retiren a la rivera oriental del Anduin y destruye el puente de Osgiliath, impidiendo el ataque a Minas Tirith, y avanza hasta Ithilien, devolviendo a los ejércitos orcos hasta Minas Morgul.

El sueño

Estando en plena campaña contra los orcos de Mordor tiene un extraño y profético sueño (que su hermano menor Faramir ya había tenido varias veces) en el que una voz le decía:

Busca la espada quebrada, que está en Imladris; habrá concilios más fuertes que los hechizos de Morgul. Mostrarán una señal de que el Destino está cerca: el Daño de Isildur despertará, y se presentará el Mediano...

Trás contárselo a su padre, éste consintió en decirle solamente que Imladris era el lugar en donde vivía Elrond el Medio Elfo y los más grandes maestros del saber. Por el deseo de acabar con Sauron, y por tratarse del primogénito, marchó a Rivendel a pesar de una discusión con su hermano Faramir. Boromir partió en su lugar buscando una respuesta.

Yo (Faramir) había sido elegido por mi padre y los ancianos, pero él se adelantó, por ser el mayor y el más osado, y no escuchó razones.

Y tras 110 días de viaje, en el que sufrió muchas peripecias, llegó para participar del Concilio de Elrond y buscar respuestas al enigma.

El Interés de Boromir por el Único

El interés de Boromir por tener al Anillo único no respondía, como en el caso de Isildur, a una ambición desmedida por poder, sino más bien a la necesidad de usarlo contra el propio mal para salvar a su pueblo, como quedó claro cuando en el Concilio de Elrond propuso llevar el anillo a Minas Tirith para ayudar en la lucha contra Mordor. A pesar de las advertencias de Gandalf y del Medio-Elfo no quedó convencido.

El que mejor lo explica es su hermano Faramir, cuando sostiene que desde joven lo enojaba la idea de que su padre no fuera Rey. Al enterarse por boca de Frodo del intento de quitárselo, decía que si el Anillo

fuese un talismán que procurara ventajas en la guerra, puedo creer por cierto que Boromir, el orgulloso y el intrépido, el a menudo temerario Boromir, siempre soñando con la victoria de Minas Tirith (y con su propia gloria) haya deseado poseerlo y se sintiera atraído por él...

Al decir de Sam el mismo Boromir llevaba el peligro en sí mismo, puesto que apenas vio el Anillo quizo tenerlo para sí.

En el Concilio de Rivendel

El Concilio de Elrond, Boromir planteó su disconformidad sobre la idea de destruir el Anillo, puesto que creía que era mejor llevarlo a Gondor y aprovechar su poder para derrotar a Sauron. Para él, la Espada de Elendil (Narsil), forjada de nuevo, y la posesión del Anillo único serían unas herramientas poderosas para derrotar definitivamente a Sauron; e incluso preguntó:

¿Por qué no pensar que el Gran Anillo ha llegado a nuestras manos para servirnos en esta hora de necesidad? Llevando el Anillo, los Señores de los pueblos Libres podrían derrotar al enemigo.

Boromir no alcanzaba a comprender que el poder del Anillo termina destruyendo a quien lo posee. Con muchas dudas terminó aceptando la idea de destruirlo en lugar de utilizarlo.

En la Comunidad del Anillo

Pero las cosas cambiaron cuando Gandalf cayó en Moria. Allí la Comunidad del Anillo comenzó a dudar de cual debía ser el destino, puesto que el principal guía (ahora caído) era quien con más fuerza había impuesto la idea de destruirlo. Y Aragorn, al quedar al frente del grupo de valientes, sintió que su sangre númenóreana lo ponía en la disyuntiva de seguir con la compañía hacia Mordor o correr en ayuda de Gondor. Esto probablemente despertó en Boromir la idea de apoderarse del Anillo para usarlo contra Sauron, tanto que Galadriel se dio cuenta, en Lothlórien, de los pensamientos del hombre de Gondor, aunque no lo reveló en su momento.

Boromir pensaba que un punto de partida para entrar en Mordor podía ser Minas Tirith. No había abandonado la esperanza de convencer a Frodo Bolsón y a los demás de la opción de usar el Anillo.

No obstante, a lo largo de la dura misión, fue un miembro muy valioso para la Comunidad. Ya en el primer tramo del viaje mostró su valentía y decisión. En el Paso del Cuerno Rojo, y aprovechando su experiencia en sus viajes por las Montañas Blancas, aconsejó llevar atados de leña para evitar la muerte por congelamiento, lo que salvó a la Compañía en la más grande y extraña nevada caída en el sendero. Su arrojo también permitió despejar un poco el camino, cuando con Aragorn se lanzaron hacia delante, abriendo una brecha en la nieve para evitar que los hobbits murieran congelados. Sólo la avalancha de piedras provocada por un raro artilugio les impidió continuar por ese camino. Esto le dio la oportunidad para insistir en que el mejor camino era el Paso de Rohan, idea que fue rechazada por Gandalf, por el temor a ser capturados por Saruman en las cercanías de Isengard.

Por ello, y a pesar de su desacuerdo, la Compañía intentó el cruce por Moria. Cuando se dirigían hacia la Puerta Oeste de la mina debieron luchar contra Lobos de Sauron. Boromir demostró no solo su coraje, sino su habilidad para el uso de la espada, ya que dio muerte a muchos de ellos. Acostumbrado a dar órdenes no aceptaba de buena gana las directivas de Gandalf ni de Aragorn. Solo su palabra empeñada de acompañar a Frodo y su sentido de lealtad para con los miembros le impedían romper la unidad, pero siempre hacía oír su voz en contra.

Medios audiovisuales

En la película de Peter Jackson el papel de Boromir es interpretado por el actor Sean Bean.

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