Lestat
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Lestat de Lioncourt es el vampiro más conocido de todos los tiempos después de Drácula. Su creadora Anne Rice le dio vida por primera vez en el libro "Entrevista con el Vampiro" o Confesiones de un vampiro (1975). Este libro es el primer tomo de una saga llamada Crónicas vampíricas donde no solo aparece Lestat, sino también una gran gama de personajes (vampiros o no) que añaden su visión de las "Tinieblas". En la película Entrevista con el vampiro, el personaje fue interpretado por el actor Tom Cruise
Es un personaje irreverente, irónico, a veces insufrible, egocentrico pero sin duda tiene su lado solitario y amargo. No es sólo el bufón que nos pretende mostrar Louis de point du lac (uno de sus hijos en las sombras, compañero durante décadas y pareja).
Historia
Advertencia: SPOILER
Esta sección contiene detalles de la trama y el argumento de la obra.
Es el hijo de un noble en la región Francesa d'Auvergne. Allí caza, pesca, recolecta y lleva la carga de ser el sirviente de su propia familia. Es el menor de siete hermanos, aunque tan sólo tres sobreviven. Tiene orígenes italianos por parte de Gabrielle {quién será su primera creación} y de antepasados celtas al que debe su estatura (un metro ochenta) y el color de sus cabellos (dorados como el sol del cual fue privado).
Lestat siente la necesidad de ser algo más que el hijo de un marqués sin dinero ni herencia. Sabe bien que el castillo pasará a su hermano mayor y que él tiene que encontrar su sitio en el mundo. Cuando era pequeño deseó ser monje tan sólo para aprender a leer ya que su familia no estaba familiarizada con la iglesia. Su madre le apartó de su deseo y lo enclaustró de nuevo entre los muros, como si fuera un prisionero más o un objeto de rara colección. En la época de su pubertad intenta unirse a un circo ambulante pero tras su afer con una de las actrices es devuelto a su familia.
Una mañana cuando la nieve cubría las montañas vinieron a buscarlo a su hogar, eran gente del pueblo y hablaban de ataques de lobos. Él tomó a sus perros (los cuales le regaló su madre tras su frustrado intento de ser monje) y su caballo junto a sus armas. Allí, cuerpo a cuerpo, se enfrentó con aquellos animales. Cayeron sus perros, después su caballo y por último miró a los ojos al lobo que podía acabar con su vida. De una manada contra el joven de tan sólo veintiún años no sobrevivió ninguno. Abatido y con la mirada perdida, fundido en sus pensamientos, caminó hasta el seno de su hogar. Entre los suyos no creyeron la proeza, pero días más tardes llegó uno de los nuevos ricos del pueblo con su hijo Nicolás de Lefent. El padre de Nicolás había creado para el valiente una capa con la piel de los lobos y unas botas.
Nicolás y Lestat se conocían desde pequeños. Su madre hizo que su hijo se aproximara al muchacho y comenzaran una relación de amistad. Entre vino y charlas sobre sus andanzas personales (Nicolás en París y Lestat con las bestias), junto con el sonido del violín tocado con esmero por Nicolás... se forjó una amistad. Tras meses de conversación, sueños y esperanzas la madre le da el poco dinero que tiene para que escapen de su padre (que aún estando ciego ejerce su poder sobre su hijo).
En París se encuentran con los cafés, los teatros y el ambiente habitual de una ciudad. Él jamás había estado entre tanta vida, tanto caos y se sumergió en sus sueños de triunfar. Para empezar de cero cambió su apellido Lioncourt por Valois, aparentando ser hijo de un burgués como su amigo. Vivían a duras penas en una buhardilla con una sola cama, pero eran felices y libres.
Nicolás tan sólo estaba allí para contradecir a sus padres, para mostrarle que podía hacer algo más, sin embargo su joven amigo rubio de ojos azules estaba por algo más...la aventura.
En pocos meses se hizo un hueco entre los carteles, destacaba, mientras su compañero tocaba el violín para amenizar la escena en el escenario. Pero no solo llamaba la atención a los humanos, también a Magnus, un vampiro.
Matalobos fue el apodo que Magnus, desdentado y viejo, le dio a su pupilo. Lo creó contra su voluntad y después se arrojó a las llamas espetando que daría una patada a Lucifer. Tras aquello Lestat esparció sus cenizas, como le dijo su maestro, y lloró por el trágico desenlace. Su recámara, donde viviría a partir de ahora aislado del sol, estaba llena de tesoros y un traje que bien podría llevar un marqués o un noble.
Tomó posesión de la fortuna y la compartió con los suyos (amigos y familiares) aunque con temor que notaran su cambio. Después de probar sus poderes, de creerse seguro de si mismo, apareció en el teatro y horrorizó a todos con sus piruetas imposibles. El público se estremeció y llenó de temores a Nicolás, el cual captó que algo no iba bien. Tras esto decidió no aparecer más ante los que amaba, sin embargo su madre cayó muy enferma y tuvo que ir a verla. Sin duda un momento amargo que le impulsó a crearla, ahora no sería su madre sino su compañera y amante. Desde ese día le enseñaría las maravillas de su pequeño "Jardín Salvaje".
Cuando todo estaba calmado apareció en escena Armand, un joven de aparentes diecisiete años y de rostro angelical, con toda su secta demoniaca que vivía en las catatumbas del cementerio de los inocentes. Ellos eran vampiros, pero no vivían como Lestat. Nuestro intrépido muchacho era parte del mundo y estos eran cadáveres ambulantes. Se podía notar el odio de Armand hacia los actos del joven. Según los suyos un vampiro debía estar al margen de los humanos, pero Lestat no lo veía así y les hizo ver que habían cometido el mayor error. "La inmortalidad hay que disfrutarla, no fustigarse por ello". Pero no ganó del todo el joven pues su amigo Nicolás había presenciado todo, traumándolo y tomando un miedo atroz a su amigo.
Armand ve como se disuelve su asamblea y manda a todos los suyos al fuego, aquellos que no lo hagan serán perseguidos por su odio. Y Lestat comete el mayor de sus errores, convertir a Nicolás en el Violinista Inmortal. Nicolás deja de hablar, no dirige ni una sola palabra y su mente, al ser hijo de Lestat, esta sellada para quien fue más que un amigo, un hermano. Gabrielle se siente muy apenada por la situación, pero ya le hizo saber a Lestat que no debía hacerlo.
Armand aparece de nuevo en la escena en un baile, como si fuera un muchacho más y su enemigo se ciega por la belleza. Sin embargo era una trampa y tan sólo quería del rubio su sangre, la sangre poderosa de Magnus. Tras una charla después de la derrota del pelirrojo ve a Marius, un hombre tan alto como es y amante del arte. Lestat ve como prenden fuego al mentor de Armand y el daño que le causó a su enemigo, ahora aliado a la fuerza.
Nicolás se revela por su parte y emprende un proyecto...el Teatro de los vampiros donde actuaran para el populacho y ganaran la aceptación en los mortales, y luego poseer su vida.
Gabrielle y su hijo parten hacia distintos países, Lestat quiere saber todo lo posible acerca de su estirpe y conocer a Marius. Gabrielle dice que es una perdida de tiempo, su madre no quiere saber nada de ataduras y tan sólo conocer la libertad. Madre e hijo viven la inmortalidad de modos opuestos. Mientras su diferencia se agranda, el joven lee impaciente todo lo que cae en sus manos. La inmortalidad no solo le dio poderes asombrosos sino capacidad de lectura, comprensión de lenguas y lectura de mentes de cualquier mortal e inmortal (no creado) se cruzara en su camino. Todos daban por cierto que Marius no sobrevivió al ataque de Santino (su enemigo, el cual raptó a Armand para hacerlo su pupilo), pero Lestat dejaba mensajes en cada puerta, en cada lugar donde creía oportuno.
Una noche llegó un paquete con un violín y la nota de que Nicolás, tras haber discutido con Armand y verse desprovisto de sus manos (aunque recuperándolas gracia a la sanación inmortal) por su propia voluntad...se arrojó a las llamas. La locura había ganado y Lestat se había visto sin su gran amor. Su madre en esos momentos le apoya, parece dejar a un lado su investigación con la naturaleza y centrarse en su hijo...pero todo es falso, se despide de aquel modo para emprender su camino sola, sin su retoño.
Lestat se siente solo, lleno de dolor, se entierra y tras semanas aparece un vampiro tan poderoso que lo libera de su trance. Da parte de su sangre y comienza un viaje a su lado. Él es Marius, el guardián de los que deben ser custodiados, tan milenario como hermoso y enigmático. Será su maestro por una noche, le cuenta todo lo que sabe y pide que no revele el mayor secreto; los que deben ser guardados son nada más y nada menos que el Padre y la Madre original. Son como estatuas, pero son vampiros, los milenios han hecho que se queden postrados de aquella forma. Si algo les sucede morirían cientos en todo el mundo, incluido el propio Marius. Sin embargo Lestat es alguien incorregible y decide tocar el violín para sus "padres" esto despierta a Askaha tomándolo en su regazo y Enkil desea destrozarlo. Parecen marionetas, se mueven de forma mecánica e imposible. Marius calma a su rey y a la reina la devuelve a su asiento. Tras esto pide al que fue su pupilo durante algunas horas que se marche a la noche siguiente, no puede estar bajo aquel techo pues despertaba el odio de Enkil.
Sin embargo de todo ello toma lecciones importantes:
1. no crear a vampiros niños
2. crear a hijos por amor, solo por ello, no por capricho
3. no divulgar lo que ha visto.
Si conoceis a Lestat sabréis que le encanta romper reglas. Cuando conoció a Louis lo convirtió deseandolo, amandolo, pero no así a Claudia que tan sólo lo hizo por experimento y para que Louis no se fuera de su lado. Hizo su sueño dorado, tener una familia ya que la suya en la revolución fue asesinada menos su padre.
Cuando conoció a Louis llevó a su padre junto a su criatura. Hacía que el viejo viera lo que su hijo había logrado, y él no. Luego no hizo nada cuando moría, más bien se sentía feliz y esto sacaba de quicio a Louis...ya que no sabía nada. El rubio no quería decirle a su vampiro, tan humano como hermoso por sus maravillosos ojos verdes, nada de su historia...nada. La casa terminó en llamas por una revuelta de esclavos la misma noche que el viejo falleció.
Resto del artículo en discussion
Lestat esta enterrado en esos momentos y aparece en escena tras desear volver a la vida, se da cuenta de lo que su amante ha hecho y monta en cólera ante las mentiras. Decide volver como estrella de rock y con su biografía. La madre escucha esto en una cueva de nieve, creación de Marius, y la despierta. Pero ella no es la diosa amorosa, atenta y educada...no...es un monstruo que desea aniquilar a todos los hombres salvo a unos cuantos dejando a las mujeres como reinas del mundo. Una visión demasiado feminista, extremista, de lo que era su lugar ideal. Según ella las guerras eran causadas por los varones, no por las mujeres.
-Resumen de gran parte de La reina de los Condenados, Lestat el vampiro y Entrevista con el vampiro.-
Son una amplia colección inconclusa donde deja como "final" a un Lestat que se odia a si mismo y rechaza sus acciones pasadas.

